Este verano en vez de llevarme la maleta cargada del libros, los Los libros electrónicos están aún en pañales, se cuelgan, a veces no obedecen. Todavía tienen un largo camino de refinamiento ante ellos, pero a mí me sigue gustando mi juguete.
La verdad, comienzo a dudar si merece la pena estrujarme la neurona sobre lo que leo o dejo de leer. Esto, ¿le interesa a alguien? ¿Van mis enanos a sacar algo en claro de estas notas? En fin, lo haré una vez más, de forma aún más reducida que de costumbre.
- Confesiones del estafador Felix Krull - Thomas Mann. Este libro me ha costado bastante principalmente por que me lo leí en versión original, o sea, en alemán. Sin la ayuda de mi traductor particular, Ironman, dudo que lo hubiera conseguido. No se puede decir que Mann fuera un hombre parco en palabras. No sólo eso. Es que le da tantas vueltas a la frase, una montaña rusa llena de bucles se diría, que a veces no sabía dónde estaba el principio el medio y el final. Hay escritores cuyo estilo es linear, sin adornos. Hay escritores ondulados como olas y luego está Thomas Mann: un mareo. El tema no me disgustó y al estilo me acostumbre. Desgraciadamente, Mann murió antes de completar su obra y nos dejó a Felix y a mí descompuestos y sin futuro. Habrá que imaginárselo todo.
- Frankenstein - Mary Shelley. Magnífico. Mucho más que una historia de horror. Un estudio del carácter, mejor dicho, debilidades, miserias humanas. Primero Frankenstein juega a ser dios, luego no acepta las responsabilidades de sus actos. Mucho mejor que la peli, imagino. Final mucho más desesperanzador, para el mostruo y para la humanidad.
- Confesiones de Simeón - Tito H. No os molestéis en buscar este, lo ha escrito un tío mío. La edición fue pequeña y está agotada (somos una familia grande). Para mí tiene mucha carga emocional, está bien escrito y estructurada además de mostrarnos la vida de los 70 en Santa Cruz de Tenerife.
- Artículos de Costumbres - Mariano J. de Larra. Interesantísimos pero creo que faltaban algunos, así que tendré que ir a la biblioteca a buscar la versión completa. Parece mentira, pero la sociedad española sigue siendo bastante parecida a la del siglo XIX.
- La dieta revolucionaria del Dr. Atkins - Dr. Atkins. También me leí la nueva versión. Ofrece información radicalmente opuesta a las creencias actuales acerca de la nutrición correcta, aunque creo que las tornas están cambiando y puede que en 15 años todos estemos convencidos de lo que Atkins predica.
- La revolucionaria dieta de la Zona - Dr. Barry Sears. Parte de las mismas premisas que Atkins: hay que mantener el nivel de azúcar en sangre constante, la insulina es nuestro enemigo, los carbohidratos (cereales, pan, patatas, pasta, arroz, azúcar) son veneno sabrosón: hay que evitarlos. Sears prefiere grasas vegetales y animales ricas en omega 3.



