Los ingleses suelen acompañar este platillo con unos panecillos llamados yorkshire pudding. Esa fue mi aportación al banquete.
Sospecho que en el origen, se usaba la grasa del asado para hacer estos panecillos, pero es una pura elucubración. El hecho es que hay que hacerlos con sebo de riñonada, pero sino lo encontráis yo usaría buena manteca de cerdo ibérico, que no le va a la zaga.
En realidad se trata de una masa de crepes, pero la grasa se pone en el molde. Eso provoca un efecto sufflé. ¿Para que os meto este rollo? Lo mejor es que los probéis y basta.
Yorshire pudding
12 unidades
Ingredientes:
- 250 gr. harina
- 1/2 cucharadita sal
- 125 ml. leche
- 125 ml. agua
- 2 huevos
- grasa para el molde (sebo de riñonada o manteca de cerdo ibérico)
Método:
- Pon harina y sal en un cuenco.
- Añade leche y agua.
- Bate los huevos y añádelos a la mezcla anterior. Cubre el cuenco y refrigéralo por lo menos una hora.
- Enciende el horno a 205ºC.
- Lo importante para que los pudding suban es que el molde y la grasa estén muuuuuuuuuuuuy calientes. Reparte un poco de grasa en cada molde (de esos para hacer 12 magdalenas, sí magdalenas que ahora parece que todo el mundo dice cupcakes...). Introduce el molde en el horno hasta que estén bien calientes.
- Saca la masa de la nevera. Bátela un poco y distribúyela rápidamente entre los doce huecos del molde.
- Hornea por 20-25 min. o hasta que estén dorados los pudding.
- Sirve inmediantamente.





