domingo, 19 de octubre de 2008

Deberes, exámenes y el piano

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Esta semana ha sido un poco caótica. Además de volver de un viaje que me agotó bastante, luego la semana quedó trastocada por ser de cuatro días. Sobre las últimas desgracias, el horno ya me funciona, no fue esa la razón de casi no haberlo usado. Primero se me acabaron las fuerzas, luego se me acabaron los huevos. En fin, a ver si esta semana me repongo de fuerzas y de huevos...

El fin de semana fue rutinario: tenis, fútbol (nuestro pichichín, el enano nº 3, metió los cuatro goles de nuestro equipo) misa y... lo más odioso, los deberes. Sí, la semana que viene los enanos tienen exámenes. Horror.

Para coger fuerzas, nos fuimos a comer a Los Italianos con los abuelos. Como sigamos así, no va a hacer falta reservar, nos van a guardar nuestra mesa.

Nos repartimos tareas. La enana con su padre:
Los enanos conmigo:
Una pequeña demostración acrobática de la postura favorita de mis niños para dar la lección:
Según ellos, se piensa mejor con la cabeza para abajo. Aparentemente la sangre fluye libremente hacia el cerebro y se discurre mejor. Tengo que probarlo.

Como no nos basta con el cole, además estudiamos música: los dos enanos mayores y yo. Claro, también hay que practicar:
Y, como no hemos tenido tiempo de cocinar, ahora llamamos al chino. Buenas noches y buena suerte.

viernes, 17 de octubre de 2008

Los Trabajos de Persiles y Sigismunda, Cervantes

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¿Qué puedo decir yo, pobre ignorante de esta novela? Es maravillosa. Cervantes tiene una prosa rica y fluída, no me canso de ella.

Esta novela de aventuras me ha encantado. En ella lo natural y sobrenatural van de la mano, como en el Hiperrealismo. Aparecen brujas, hombres lobos, encantamientos, vuelos fantásticos, adivinos... Ya sé en quién se inspiro Gabriel García Márquez para escribir Cien Años de Soledad. Sí, a lo mejor es una gran burrada lo que estoy diciendo, pero con la cabeza bien alta.

Todas estas aventuras fantásticas me recuerdan también a las innumerables series televisivas que hoy en día nos ofrecen, cuyo tema principal es lo sobrenatural: Medium, Ghost, Sobrenatural, Perdidos (creo que no hay fenómenos pero es bastante fantástico el argumento)... vampiros, brujas buenas (en mi infancia las brujas eran malas y las hadas buenas, esto ha cambiado. Ahora las brujas son buenas), etc. Actualmente la gente no quiere religión, pero la necesita y toma lo sobrenatural como substututo. Esta es mi teoría.

Los Trabajos de Persilies y Sigismunda fue la última obra de Cervantes. De hecho se publicó póstumamente. ¡Qué buen psicólogo era! Veía a través de la gente, no sólo eso, lo podía transmitir de una manera inequívoca y dar lecciones sobre ello a través de sus textos.

Dos apuntes sobre la utilización del lenguaje de la época. El significado de las palabras va evolucionando. Esto me ha costado entenderlo a base de leer libros de la época (Renacimiento):
  • liberal significa generoso (nada que ver con política)
  • discreto significa inteligente, hábil en el actuar.
  • Trabajos significa aventuras.
Sabiendo esto se entiende todo mucho mejor.

Ahora o nunca

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Anoche estrené mi nuevo disco duro externo viendo esta película. Pensé que era una comedia de reír a mandíbula batiente. Me equivoqué. Es un drama con algún golpe de humor. De hecho, lloré como una magdalena. ¡Qué bien sienta una buena llorada de vez en cuando! Como consecuencia de esta descarga emocional, se me olvidó llevarme el móvil (que uso como despertador) a la cama. Esta mañana tuve suerte pues me desperté espontáneamente a las ocho menos diez. Nos tuvimos que dar prisa, pero lo conseguimos: los niños no perdieron el autobús y yo llegué a tiempo al trabajo. Estos veinte minutos más de sueño me han venido de perlas, estoy fresca como una lechuga.

A lo que nos ocupa. Esta película no es nada original. Ya he visto unas cuantas sobre este tema. Básicamente se resume al Carpe diem, lema puesto de moda por El Club de los Poetas Muertos. Es un recordatorio de que el tiempo que tenemos es limitado, hay que aprovechar la vida al máximo, dándonos cuenta de cada momento.

Está bien contada, con buen ritmo. Tengo que reconocer que Jack Nicholson me enerva, no puede evitar preguntarme durante el film si hubiera mejorado con otro actor en su papel. Esta película esté hecha una vez más para mayor gloria suya. Como desde hace tiempo se interpreta a sí mismo: excéntrico, sarcástico, cínico. Con el paso de los años, se ha vuelto repulsivo. A pesar de todo, sólo es una molestia.

Lo dicho, fue un momento agradable, un buen recordatorio de que la vida es breve y única. No hay segundas oportunidades.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Pastel Imposible o Chocoflan

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Este pastel me fascina. Consiste en un bizcocho de chocolate y un flan que se hacen a la vez y durante la cocción se invierten (lo que estaba arriba pasa abajo y viceversa), lo que hace que la parte de bizcocho esté muy jugosa. Creo que es originaria de México. No sólo nos han dado el chocolate, los pimientos, el maíz, los tomates... sino también fantásticas recetas como esta. Me llevó tiempo encontrarla, ya que la mayoría usan para la parte del bizcocho una de esas mezclas ya compradas. A mí esto de usar alimentos precocinados, no me convence.

No ha quedado mal, pero para mi gusto hay que introducir unas variaciones que van a mejorar este pastel sorpresa: en la receta que yo encontré se usa el flan de huevo tradicional, y se le añade un poco de leche condensada. Yo voy a substituirlo por el flan de leche condensada que me parece mucho más sabroso. Para gustos colores, es lo que tiene la cocina. La receta original estará en negro, mientras que mis modificaciones planeadas estarán en azul.

Pastel Imposible (8 personas)

Ingredientes:

Para el bizcocho:
  • 100 gr. harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 pizca de sal
  • 150 gr. mantequilla
  • 3 huevos batidos
  • 200 gr. chocolate negro
  • 150 gr. azúcar
Para el flan:
  • 4 huevos batidos
  • 100 gr. leche condensada/ 1 lata pequeña leche condensada
  • 600 ml leche/ medida de 2 latas leche entera
  • 1 cucharadita de vainilla
Método:
  1. Derrite el chocolate y la mantequilla.
  2. Añade el azúcar y los huevos.
  3. Tamiza la harina junto con el bicarbonato sódico y la sal. Añádelo a la mezcla de chocolate y resérvalo.
  4. En un bol aparte, mezcla los huevos, vainilla, azúcar y leche. En mi versión mezcla los huevos y vainilla junto con los tipos de leche y nada más de azúcar.
  5. Engrasa el molde generosamente. Vierte la leche condensada sobre el fondo. (Este paso queda anulado en la versión azul).
  6. Ahora pon la mezcla de chocolate y luego, con cuidado, la mezcla del flan.
  7. Cubre el molde con papel de aluminio. El horno ha de estar precalentado a 200º. Cuécelo durante 20 minutos. Luego, baja la temperatura a 180º, quítale el papel de aluminio y déjalo otros 30 minutos.
  8. Después de unos momentos, desenmolda el pastel imposible sobre un plato.
¡Qué aproveche!

lunes, 13 de octubre de 2008

Lunes: la vuelta

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En Portugal el lunes no era fiesta. Todo el mundo tenía que levantarse para ir a trabajar o al cole. Nosotros también, por el ruido.

Cuando acabamos de recogerlo todo, nos pusimos en marcha.

Quería haber visto Oporto. Mucha gente me ha hablado de lo bonita que es la ciudad. Eso tampoco pudo ser.

Así que ochocientos veintiún quilometros de vuelta. Llegamos a las nueve y media: deshacer maleta, pedir pizza, preparar todo para el día siguiente, lavar uniformes y a la cama.

Fin de la aventura.

Me llegan rumores de que los niños se lo pasaron bien después de todo. Me alegro por ellos.

domingo, 12 de octubre de 2008

Lisboa el domingo

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El domingo fue un día malgastado. Una pena. Comenzamos con la tonelada de deberes de los niños. Otra razón para no emprender viajes aventureros durante la época de colegio.

Nos metimos en el coche y decidimos cruzar el puente de 25 de abril. Hasta ahí bien. A continuación nos perdimos y llegamos hasta el barrio de Belém. Me hubiera gustado visitar el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém, el Monumento a los Descubrimientos y, para coronar, probar los famosos pastelitos de Belém. Pensé que nuestro amigo se iba a encontrar con nosotros en breve y que no había tiempo. Aparentemente "dentro de un rato" significa cuatro o cinco horas. Así que acabamos visitando prácticamente los mismos lugares que el día anterior. Lo dicho: un dolor.

Me llamó la atención la manera de preparar las castañas asadas, con sal. El horno es diferente que aquí, que son fijos. Las bolsas están bien pensadas, pues son dobles, de manera que una mitad es para las cáscaras. Todavía no he decidido si me gustan con sal o sin nada. Creo que sin condimentos. Las castañas ya tienen bastante sabor, no necesitan potenciador.
Desde el barrio del Carmo se tiene una vista fantástica del Castillo de San Jorge. Esta fue la única novedad del día. Desgraciadamente nos llovío. Y bastante.
Y vuelta a la Alfama: la Sé...
... y a la Baixa: ascensor de Santa Justa, al anochecer.
Para rematar acabamos cenando con nuestros niños y los suyos en el chino de la esquina de su casa. Ochocientos veintiún quilómetros para comer chino. Una proeza. Dejaremos la cena con fado para la próxima vida, porque a mí se me han quitado las ganas de volver a Lisboa, y no es culpa de la ciudad.

sábado, 11 de octubre de 2008

Lisboa el sábado

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En esta visita he cometido varios errores:
  1. Mi intención era comprar una guía de Lisboa y estudiármela. Me dijeron que no era necesario y me lo creí. Craso error. Un viaje no preparado es casi un viaje en balde. Pienso que no se puede apreciar verdaderamente lo que se ve, además se dejan de visitar sitios por ignorancia.
  2. Quedarnos en casa de un amigo. Él y su pareja fueron muy amables. Se lo agradezco sinceramente. En el futuro lo evitaré. Ir a un hotel de más independencia y se pierde menos el tiempo porque no hay obligaciones para con nadie.
  3. Debería de haber planeado alguna actividad de interés para los niños, como visitar el jardín botánico. Se quejaron y tenían razón.
Comenzamos nuestra visita atravesando el barrio antiguo de Lisboa, la Alfama, para ir hasta el Castillo de San Jorge. Antes paramos en la Sé, la catedral. Sorprendentemente, se pueden hacer fotos dentro. Mi cámara es muy limitada, pero la tentación era grande.
La Alfama es un barrio muy pintoresco, encantador, este es el escaparate de un restaurante de la zona:
Las vistas que ofrece sobre la ciudad y el Tajo son impresionantes. Es una pena que esté tan mal cuidado, hay graffittis por todas partes. La impresión general es que falta dinero, hay que rehabilitar muchos edificios.

Otra cosa es el castillo. Este sí está restaurado o mejor dicho, recostruído, después de los muchos terremotos sufridos por la ciudad debe ser una interpretación de lo que una vez hubo.

Al entrar en el Castillo nos encontramos la estatua de don Alfonso Henriques o Alfonso I de Portugal.
A la izquierda se podía ver el puente de 25 de abril, como el de San Francisco, el Tajo, la plaza de Comercio y el barrio de la Baixa.
¿Qué es un castillo sin cañones? En Lisboa hay un Cristo Rey como el de Río de Janeiro. En realidad está en la ciudad de enfrente, Almada, cruzando el río.
Más a la derecha las ruínas del convento de Carmo, detrás del ascensor de Santa Justa en el barrio del Carmo.
El Panteón Nacional, donde están enterrrados varias personalidades del país, escritores, presidentes, cantates...
Todas estas vistas también se pueden ver desde la torre de Ulíses. Es la más alta del castillo y, desde dentro con ayuda de un periscopio, se puede ver la ciudad en rededor: 360º. Es una construcción impresionante. Parecen fotos, pero es en el momento, se ven los coches pasar, la gente moviéndose, los barcos en el Tejo. Nos gustó mucho.

No sé quién este señor, pero era un magnífico sillón...
Como las estatuas eran pocas el enano nº 2 se puso en pose "descubrimiento":
El tiempo fue cambiante. Pensé haría más calor, considerando que estábamos tan al sur, casi a la altura de Alicante. Había mucha humedad, nos sobraba casi todo.

En Lisboa todavía hay tranvías. Modernos y antiguos. Existe una línea, la 28, que recorre la parte antigua. También los hay para turistas. Como este:
Me hubiera gustado ir en uno de estos. La línea 28 es amarilla y va tan llena de gente que se nos quitaron las ganas. No me gustan los apretujones ni la aglomeraciones.

A las 6 los niños estaban agotados, así que cogimos un autobús turístico para dar una vuelta por la ciudad. Es una manera práctica de ver mucho en poco tiempo. Vimos la parte más moderna por la Avenida de la Liberdade y muchos sitios más. Hay cantidad de edificios de estilo Art Nouveau. Mi preferido. Una vez más, necesitan cuidarlos.

Para rematar, cruzamos el Tajo en barco para ir a cenar. La idea era ver Lisboa desde Almada, pero las ventanas estaban francamente sucias y no pude apreciar nada. Los niños estaban muy cansados y ya no les interesaba. Nos llevaron a una marisquería. Me recordó mucho a los restaurantes en Brasil: servido en bandejas de metal, abundantísimo y muy barato. Pedimos una mariscada (35 €). Preparan las gambas de otra manera: cocidas en vino y sin ajo.
y una parrillada de pescado (22€). Según ellos es para dos. Cuatro personas hubieron quedado satisfechas...
Lo malo es que nos trajeron el pescado con sus espinas y la sepia con tinta y cáscara (esa que se encuentra a veces a la orilla de la playa). No se puede tener todo.