Obviando el hecho de que ya ha pasado la primera mitad de mayo y sigue haciendo un frío que pela, he decidido hacer esta refrescante tarta de limón y chocolate blanco. No hace falta horno y se hace en un periquete. Como hay que refrigerarla por cuatro horas, sí hay que planearla con tiempo. Yo me salté este paso a la torera y cogí un atajo: simplemente la metí en el congelador. Bendita tecnología.Tarta de limón y chocolate blanco
Adaptada de my recipes.com
Ingredientes:
Para la base:
- 100 gr. mantequilla
- 200 gr. galletas tipo digestive
- 310 gr. chocolate blanco
- 250 gr. nata para montar
- 1 cucharada nata agria (añadirle unas gotas de limón a la nata para montar)
- 1 cucharadita de ralladura de limón
- 80 ml. zumo de limón recién exprimido
- un limón mediano, en rodajas finas
- Tritura las galletas. Derrite la mantequilla. Mezcla las galletas con la mantequilla. Reserva.
- Engrasa y forra (fondo y pared) un molde redondo desmontable de 23 cm de diámetro. Aplasta la pasta de galletas en el fondo, intentando que quede uniforme.
- Vamos a hacer el relleno: en un cazo coloca la nata para montar y el chocolate blanco en trozos. Ponlo a fuego mediano y remueve constantemente hasta que el chocolate se haya derretido por completo. Retira del fuego.
- Añade la ralladura, el zumo y la cucharada de nata agria. Revuelve. Ya está.
- Vierte el relleno en el molde y deja que se enfríe en la nevera por lo menos cuatro horas.
- Una vez que el relleno esté duro, corta el limon en rodajas finas, haz un tajo en cada una de ellas. Colócalas artísticamente (no como yo) sobre la tarta.
- Sírvela fría.





















