lunes, 8 de febrero de 2010

Avatar

5 comentarios
Ya no somos la excepción. Ayer pasamos a formar parte del ejército mundial de gente que se ha gastado el dinero en Avatar.

No tenía muchas ganas de verla hasta que se me metió en la cabeza que, dicho de una manera rimbombante, esta es una película histórica. Con un antes y un después. Teníamos que verla. Así que arrastré a toda la familia (la enana de morros, los enanos encantados). Por supuesto en 3D. ¡Qué menos que monix!

Resumiendo, os pongo lo que el enano de 10 años dijo en el coche:

- me ha encantado, pero pensé que iba a ser más original.

Imaginaos yo, que he visto muchas más pelis que él a estas alturas!

¿Qué tenemos aquí? Un sofrito de mitologías diversas, con la leyenda del Caballo de Troya pero con final feliz y en color azul. Mira que a mí me gustan los finales felices, pero en esta película en concreto no le pega ni con cola.

Supongo que James Cameron ha captado el imaginario colectivo. Nos ofrece seres atractivos, sin un gramo de grasa, con miembros largos y estilizados (tanto que miden 3 metros y medio), sin un sólo bello en todo el cuerpo pero una cabellera imponente. Para colmo el final de las neuronas salen de la coleta y se pueden conectar a todo bicho viviente que se les cruce: USB vivitos y coleando. Me resulta maravilloso poder controlar todo con el pensamiento, sin esfuerzo se diría. Nuestros admirados na'vi tienen una estética de indios de América, mohicanos vamos. Viven en consonancia con su entorno. De lo más romántico, oye. Nosotros, los hombres blancos, somos malos, malos, malos a rabiar. Queremos destruir su planeta y ¿por qué ? Una vez más por dinero, que todo lo contamina. Si es que no tenemos arreglo... Pero claro, a pesar de todo ese control que pueden ejercer con su USB y de que pueden unirse todos y actuar a una, tiene que ser un homo sapiens (norteamericano para más señas, ya podían ser así en realidad) el que venga a salvarlos.

Es una película entretenida, con buen ritmo, no se te hacen interminables las casi 3 horas y la música también me gustó.

Total, que supongo que lo histórico de la peli es por las técnicas empleadas en rodarla. Seguramente super avanzadas y carísimas. Los que ya no son tan necesarios son los maquilladores, como se hace todo por ordenata...

Lo que me ha quedado claro es que no debemos subestimar la fuerza del marketing. Para esta tarea se invirtieron 150 millones de dólares. Creo que alrededor de un tercio de lo que costó hacer la cinta, que no es poco.

He leído que ya se han puesto a hacer la segunda parte. No gracias.

domingo, 7 de febrero de 2010

Zooming

5 comentarios
Canon EOS 450D
Trípode
ISO 100
Prioridad de apertura
nº f: 7.1
Tv: 2,5 segundos
Objetivo: EFS 18-200mm

sábado, 6 de febrero de 2010

Pudding de chocolate caliente

10 comentarios
Esta receta es como el pudding de limón que hice hace tiempo, pero de chocolate. En el horno se forma en la parte superior una capa crujiente y debajo permanece líquido. Como de donde no hay no se saca, lo puse en un molde demasido grande, por eso se coció demasiado y sólo estaba blandito, no líquido. Así que ya sabéis, si lo hacéis ponedlo en una fuente de horno honda y más pequeña que la que yo elegí.

Sea como fuere, el pudding está de muerte.

La receta mañana.

Pudding Caliente de Chocolate
De Chocolate, Marks & Spencer

Ingredientes:
  • 250 gr. chocolate negro, en trozos
  • 300 ml. leche entera
  • 50 gr. mantequilla, blanda
  • 150 gr. azúcar
  • 2 huevos, tamaño L, separadas las yemas de las claras
  • 25 gr. harina con levadura
  • 25 gr. cacao en polvo
  • cacao en polvo para espolvorear
Método:
  1. Derrite el chocolate con la leche. Yo estaba un pelín estresada y como no me quedó cremoso, le di con el minipimer. Quedó muy bien. Deja que se enfríe un poco.
  2. Bate mantequilla y azúcar hasta que esté cremoso. Añade las yemas. Luego la harina y el cacao. Por último el chocolate derretido. Mézclalo todo. Aquí volví a usar la minipimer.
  3. Enciende el horno a 200º C y coloca una bandeja con agua (el pudding se hace al baño maría).
  4. Monta las claras a punto de nieve firme. Incorpóralas a la mezcla de chocolate con movientos envolventes.
  5. Coloca la mezcla en una fuente de horno profunda con capacidad para un litro y medio (no como yo).
  6. Cuécelo al baño maría una media hora.
  7. Espolvorea generosamente con cacao antes de servir. Ya os digo, a mí no me quedó líquido sino blandito, a lo mejor con 25 min. es suficiente. Hay que vigilarlo.

Lasaña de salmón y espinacas

4 comentarios
Hoy he decidido dedicar la mañana a la cocina y confeccionar un menú para mi familia.

Esta receta sale de mi colección de revistas alemanas: Meine Familie und Ich. Yo dejo de lado las especias: que si anís, nuez moscada, pimentón dulce, pimienta, azúcar y vinagre para las salsa de tomate... En realidad con cebolla y ajo ya estoy satisfecha. Le hubiera puesto orégano...pero se me olvidó. Así soy yo, una cabeza hueca.

Esta lasaña no sólo está muy rica, sino que es una comida completa.

La receta la cuelgo mañana, que ahora estoy liada. Aquí está:

Lasaña de Salmón y Espinacas
8 raciones
Adaptado de Meine Familie und ich (nov 2001)

Ingredientes:
  • 800 gr. espinacas (dos paquetes de espinacas congeladas)
  • 750 gr. salmón fresco, sin piel y cortado en filetes
  • 3 dientes ajo, grandes
  • 1 cebolla grande
  • 1 lata tomate grande
  • 50 gr. mantequilla
  • 3 cucharadas harina
  • 750 ml. leche
  • 250 gr. queso tipo philadelphia
  • 2 bolas mozzarella fresca(cada una 125 gr.)
  • 100 gr. queso parmesano rallado
  • hojas de lasaña
  • aceite, sal, pimienta, orégano, zumo de limón, anís, nuez moscada y todas las especies que uno quiera
Método:
  1. Comenzamos picando la cebolla y el ajo. Reservamos. Según las receta, marinan el salmón con anís. Yo paso.
  2. Primero hacemos una salsa de tomate. Yo pongo en un cazo un poco de aceite de oliva, cuando está caliente le añadimos la mitad de la cebolla y dejamos que se hagan a fuego medio, hasta que estén transparentes, sin que cojan color. Añadimos el tomate. Dejamos que se vaya cociendo a fuego medio. A los diez min. más o menos, le añadimos la mitad del ajo. Así no se quema. El ajo quemado sabe amargo (esto lo sé por experiencia). Cuando esté espesito y huela bien, entre 20 min y media hora está listo. Un poco antes es el momento de añadir las especies si a uno le gustan: orégano, pimentón dulce o picante... Se puede usar así o pasarlo por la minipimer. Yo prefiero lo segundo, cosas de la infancia.
  3. Mientras tanto, hemos cocido las espinacas, siguiendo las indicaciones del paquete, ya sea en cazuela o en el microondas. Lo importante es escurrirlas bien. En una sartén grande, ponemos algo de aceite y rehogamos el resto de la cebolla. Cuando esté transparente, añadimos las espinacas. Luego el resto del ajo y corregimos con sal, pimienta y lo que se nos ocurra. Las dejamos unos 10 min. Reservamos.
  4. Ahora nos ponemos a hacer la bechamel. Derretimos la mantequilla a fuego lento en una cazuela grande. Cuando esté líquida, añadimos la harina y dejamos que se cuezca. Tiene que aunmentar de tamaño y también comienza a oler un poco a pan. Incorporamos de golpe la leche y revolvemos con las varillas hasta que espese, todo esto a fuego medio. Le corregimos el sabor con algo de sal. Hay quien le añade nuez moscada. Si te gusta así, se le pone al final. En la receta le añaden además de sal, nuez moscada, pimienta y el zumo de un limón. Cuando la bechamel esté hecha, le ponemos el queso tipo philadelphia.
  5. Vamos a montar el plato en cuestión. Necesitamos una fuente de horno grande o dos normales. Voy a explicarlo para una fuente grande. Cubrimos el suelo de la fuente con la mitad de la salsa de tomate. Cubrimos con hojas de lasaña. Yo uso las de gallo al huevo y no las cuezco antes. Se hacen en el horno con los ingredientes y así la lasaña no sale anegada en líquido. Ahora colocamos la mitad de las espinacas. Luego extendemos un tercio de la salsa bechamel sobre las espinacas. Por último colocamos los filetes de salmón. Volvemos a repetir la operación: tomate, lasaña, espinacas, otro tercio de bechamel. Volvemos a cubrir todo con hojas de lasaña. Extendemos el resto de la bechamel. Troceamos las bolas de mozarella por encima y espolvoreamos el parmesano. ¡Al horno!
  6. Lo cocemos en el horno precalentado a 200ºC durante 40 min. Deja reposar la lasaña diez minutos antes de servirla... si puedes. (No fue nuestro caso).

viernes, 5 de febrero de 2010

Sucesos

10 comentarios
Esta tarde, después del trabajo, decidí dármela a mí misma. Ni cocinitas, ni gimnasio, ni nada. Me cogí el punto y vi una serie de las mías.

Luego me puse a construir mi San Miguel de Lillo a escala. Acabé con cola blanca hasta los codos. Menos mal que la cola blanca se vuelve transparente. Aquí podéis ver por qué:
Montando esta pequeña iglesia me hizo pensar en las dificultades que tuvieron que superar los que construyeron San Miguel de Lillo (o todas las iglesias y castillos de la época). Buscar las piedras, darles forma, todas igualitas o muy parecidas. Conseguir que no se caigan (al fin y al cabo, yo tengo una estructura de cartón para sujetarlas...) al ponerles las ventanas y las puertas. Toda una hazaña, considerando lo poco desarrolla que estaba la arquitectura ( no conservaron nada de la sabiduría de egipcios, griegos y romanos, bárbaros como eran).

Y ¿qué estaba sucediendo a unos kilómetros de la ciudad? Mi mejor mitad salió en bici con un amigo. A la altura de Colloto una loca peligrosa al volante se llevó a nuestro amigo por delante. Primero los adelantó, luego giró a la derecha, seguramente pensando que le daba tiempo, pero no. No le dio tiempo. Tortazo monumental de nuestro amigo contra el coche. Menos mal que todo quedó en un susto.

¿Qué me supuso a mí? Me he tenido que comer una bolsa (grande) de patatas fritas del susto. Como estaban muy saladas, las he acompañado de dos vasos de vino blanco. Ya empiezo a ver el mundo de otra manera (doble?)

Será mejor que mañana vaya al gimnasio. Penitencia tras el pecado.

jueves, 4 de febrero de 2010

Barritas de caramelo y merengue

5 comentarios
Este verano, en la posada en Intercourse, me encontré varias revistas interesantes. En una había un artículo sobre adolescentes y por qué son como son. Resulta que su cerebro estrá en plena mudanza, formándose, por lo que están atrapados en sus humores además de percibir la realidad de otra manera que los adultos. Tienen reacciones que ni ellos mismos entienden y que, a menudo, no responden a la situación. Esto les mortifica bastante. La verdad, me está ayudando. Vaya rollo que os he soltado, ¡eh!

También encontré esta receta tan interesante a la par que tentadora. Así, tal cual quedaron, están muy buenas. Los enanos le han dado respectivamente, en una escala del 1 al 10:
  • Enana nº1: 9,90
  • Enano nº2: 9,99
  • Enano nº3: 9,10
La capa superior es igual que la que encontramos en las corbatas, así que creo que la próxima vez espolvorearé unas almendras crudas en cuadraditos. Seguro que le da un contraste fantástico con el dulzor de la barrita en general.

Esta vez me ha dado por hacer un reportaje de las distintas fases en la confección de estas barritas. Aquí está:

Barritas de Caramelo y Merengue
para 24 barritas

Ingredientes:

Para la base:
  • 130 gr. harina
  • 1/2 cucharadita levadura química
  • 1/4 cucharadita bicarbonato sódico
  • 1/4 sal
  • 115 gr. mantequilla, blandita
  • 120 gr. azúcar moreno
  • 110 gr. azúcar blanco
  • 1 yema, tamaño L
  • 1/2 cucharadita esencia vainilla (opcional)
  • 1/2 cucharada agua
  • 170 gr. chocolate negro, troceado
Para el merengue:
  • 2 claras
  • 165 gr. azúcar moreno
Método:
  1. Trocea el chocolate. Resérvalo. Quien dice chocolate negro, dice con leche o como más le guste a uno. El cielo es el límite.
  2. En un bol, mezcla harina, levadura, bicarbonato y sal. Reserva.
  3. Bate mantequilla y azúcares hasta obtener una pomada. Añade la yema, vainilla y agua.
  4. Incorpora la mezcla de harina, sin batir mucho.
  5. Engrasa y enharina un molde rectangular de 23 x 31 cm. (lo compré en Ikea).
  6. Enciende el horno a 175ºC.
  7. Extiende la masa hasta cubrir el suelo del molde.
  8. Espolvorea los trozos de chocolate por la superficie y presiona ligeramente.
  9. Vamos con el merengue. Bate las claras a punto de nieve hasta que estén bastante firmes.
  10. Incorpora poco a poco el azúcar moreno. Como éste es más gordito que el azúcar blanco, yo suelo molerlo primero con el molinillo de café. Así queda perfectamente incorporado.
  11. Extiende cuidadosamente la mezcla sobre la masa y el chocolate.
  12. Hornéalo durante media hora más o menos. Este es el aspecto que tiene el invento al salir del horno, ha subido bastante:
  13. Deja que se enfríe completamente antes de sacarlo del molde y cortarlo en trozos.
  14. Ahí tenemos el chocolate derretido saliéndose por los bordes. ¡Mmmm! La dieta va a tener que esperar hasta mañana.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Barcelona modernista

7 comentarios
Llena la retina del arte de Gaudí, nos encaminamos al Paseo de Gracia. Se puede ir en metro, pero es mejor ir a pie, pues no todas las mansiones están sobre el paseo sino en la avenida Diagonal también.
Lo primerito que vimos fue la casa Terrades, del arquitecto Josep Puig i Cadafalch. Este parte de la avenida Diagonal es verdaderamente agradable para pasear, junto con el clima de esta parte de España, hay que pensar que era diciembre!
Luego vimos la casa Asia. Se puede visitar gratis el museo, pero faltaban cinco minutos para el cierre, así que lo dejaremos para la próxima visita.
Justo antes de llegar al paseo de gracia, está la casa Comalat, del arquitecto Salvador Valeri i Pupurull.

Y por fin desembocamos en el paseo de gracia, junto con unos cientos de turistas, en este caso hambrientos. Este paseo se llama así porque antes era una población independiente de Barcelona cuyo nombre era... sí, lo habéis adivinado: Gracia. Total, que al crecer la ciudad hicieron aquí un ensanche. La avenida es verdaderamente amplia, con farolas modernistas y árboles. Si a esto lo acompañas con edificios singulares y tiendas lujosas, resulta un lugar muy agradable, no te cansas de mirar.
La casa Milà o La pedrera, de Gaudí se puede visitar, pero como ya he dicho antes, nosotros teníamos hambre y la cola era considerable. Una vez repuestos, convencí a mi mejor mitad (me planté) y nos fuimos a visitar la casa Batlló.
Datos desconocidos por mí, pequeña ignorante, hasta hace dos telediarios:
  • Gaudí no diseñó la casa, sino que la remodeló. Tardó dos años en hacerlo.
  • La familia Batlló que encargó esa remodelación, vivía en dos pisos del edificio, el resto lo alquilaba.
  • Las casas barcelonesas de esta época no tenían jardín a ras de tierra, sino una pequeña parcela en la parte trasera, en la terraza. Se ve en lo que falta en Barcelona es espacio.
  • El piso encima de la casa-museo está vacio, pero los demás están en uso, gente vive o tiene sus despachos ahí. Supongo que los turistas les seremos muy molestos.
Esta casa está llena de detalles, como no podía ser de otra manera. Gaudí, verdaderamente no dejaba nada al azar.
El salón:
El patio de la escalera:
La impresión es de azul igual en toda la extensión, en realidad es un efecto óptico conseguido con la degradación de azules:
La terraza y la casa por detrás:
Aquí es donde hay un pequeño jardincito, bueno, en la casa de al lado, verdaderamente.

Luego volvimos a entrar para subir a la azotea:
Eso que está pegado a mi oreja es el telefonillo que va explicando la casa - museo.
En la azotea se pueden ver las chimeneas, muy camufladas, el la cruz característica de Gaudí. Ya sabéis que era extremadamente creyente.

Al lado de la casa Batlló está la casa Amatler. Menos mal que no se puede visitar...
Luego cogimos el metro en dirección al parque Güell.

Desde allí tienes una panorámica de Barcelona espectacular
También se puede ver la casita que unos okupas se han buscado. Tontos no son.
En el parque Güell, más Gaudí.
No tengo foto de la famosa salamandra porque las oleadas de turistas tirados encima del pobre bicho, por turnos, era interminable. Otra vez será.Por fin, vía metro, nos fuimos a pasear de nuevo a la rambla. En algunos medios de comunicación se dijo que en Barcelona no se felicitaba la navidad en español. He aquí la prueba de la mentira flagrante. Es verdad que en algunos sitios no estaba en castellano, pero afirmar que no lo había en español es una mentira de las dimensiones de la Sagrada Familia. Una pequeña muestra de cómo les gusta deformar la realidad para que encaje en sus teorías.

Paciencia.