miércoles, 2 de junio de 2010

Bizcocho de naranja

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Con este calorcillo, apetece llevarse a la boca alimentos jugosillos, refrescantes. Justo como el bizcocho de naranja que os traigo hoy, que además de esponjoso está bañado en un almíbar de naranja. Acompañado de un vaso de leche bien fría resulta un desayuno apto para días como estos.

Bizcocho de naranja
De Backen macht Freude

Ingredientes:

Para el bizcocho:
  • 175 gr. mantequilla, blanda
  • 150 gr. azúcar
  • 1/2 paquete azúcar avainillado
  • Ralladura de media naranja
  • Ralladura de medio limón
  • Una pizca de sal
  • 3 huevos, medianos
  • 25 gr. maizena
  • 175 gr. harina
  • 1 cucharadita levadura química
Para el almíbar:
  • 100 ml. zumo de naranja recién exprimido
  • 1 1/2 cucharadas zumo de limón recién exprimido
  • 25 gr. azúcar
Método:
  1. Engrasa y enharina un molde pequeño rectangular.
  2. Bate la mantequilla hasta que esté suave. Añade poco a poco el azúcar, el azúcar avainillado, las ralladuras y la sal, sin dejar de batir hasta obtener una crema blanquecina.
  3. Añade los huevos uno a uno, hasta que se incorporen bien. Si se corta no importa, al añadir la harina todo volverá a la normalidad.
  4. Enciende el horno a 180ºC.
  5. En otro cuenco, tamiza harina, maizena y levadura química. Incorpóralo en dos veces, removiendo sólo lo justo, sino el bizcocho se convertirá en un ladrillo muy aromático, eso sí.
  6. Vierte la masa en el molde y hornea durante 40 min., o hasta que esté doradito.
  7. Cinco min. antes de que acabe la cocción, preparamos el almíbar. Cuela el zumo de naranja y limón. Ponle el azúcar y remueve para disolverlo.
  8. Hazle algunos agujeros con una aguja de tejer o con un palillo al bizcocho aún caliente y pincela el almíbar sobre él.
  9. Si quieres, puedes espolvorearlo con azúcar glass para decorarlo. Yo no me molesté...

martes, 1 de junio de 2010

Calamares en su tinta

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Hoy vamos con un plato típico de la tierrina.

Mi madre me cuenta que no conocía esta delicia hasta que llegó al paraíso natural. ¡Pobrecita! Mi mejor mitad, siendo extanjero, sufrió una especie de shock cultural cuando los vio, siendo negros... Afortunadamente para mí, he crecido aquí así que no me producen nada más que un apetito voraz...

Calamares en su tinta
8 raciones

Ingredientes:
  • 1 quilo de anillas de calamar, con su tinta y alguna bolsita extra (a mí me gustan con mucha tinta)
  • 1 tomate hermoso, escaldado y sin piel
  • media cebolla, picadita
  • 1 cucharada sopera harina
  • 1 vaso de vino de vino tinto de calidad
  • 1 diente de ajo hermoso
  • perejil al gusto
  • 1 rebanada pan de molde
  • aceite de oliva (unas 5 cucharadas)
  • 1 vaso agua
Método:
  1. Corta los aros de calamares en trocitos. Yo corto cada uno en tres.
  2. Pon el aceite en un cazo grande, sofríe la cebolla. Cuando esté transparente añade el tomate. Cuando el tomate comience a ablandarse, escáchalo con la espumadera.
  3. Añádele la harina y el agua, déjalo a fuego lento.
  4. En una sartén, pon bastante aceite a calentar. Fríe la rebanada de pan con el diente de ajo. Cuando estén doraditos, los pones en el mortero junto con el perejil para majarlos. Deslíe la tinta en la mitad del vino, machacandola el dorso de una cuchara. Añade el majado a la salsa, para disolverlo bien puedes usar un poco de vino. Incorpora todo a la salsa (el majado y todo el vino con la tinta), antes de que ésta hierva.
  5. Ahora ya sólo hace falta dejar que se hagan a fuego mediano durante una media hora o hasta que estén tiernos. ¡No añadas sal! Los calamares son suficientemente salados de por sí.
  6. Sírvelo caliente. En casa los comemos con arroz blanco, pero también los he visto con patatas fritas por ahí...

lunes, 31 de mayo de 2010

Cubiletes de almendra

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¡Hola de nuevo!

Revisando mi ordenador además de en mis pliegues cerebrales (que aún queda alguno pero está todo bastante planchado), he comprobado que tengo no una ni dos, no, la friolera de ocho recetas en la rampa de lanzamiento. Ocho diferentes platillos, de todo tipo, fotografiados, catados y comprobados.

Por eso, he decidido inagurar la semana de la culinaria: cada día una receta y el sábado, dos. Así que ¡desabróchensen los cinturones! Comenzamos con los cubiletes.

Este es el pastel preferido de mi enano nº2 que es muy asturianín él, según para qué cosas (para el fútbol, del Madrid). Y es que estos bocaditos (contundentes) se encuentran habitualmente en nuestras confiterías. Los pobres mortales que sufren desterrados la vida fuera de la región no pueden disfrutar de ellos. Ya se sabe que esto es el paraíso...

¿Qué es un cubilete? Un delicioso contenedor de masa quebrada dulce, relleno de una masa a base de almendra en polvo. Naturalmente, o quizá debería decir desgraciadamente, en las confiterías sustituyen buena parte de la almendra por algún tipo de harina, supongo que de batata, añadiéndoles esencia de almendra. No está mal, pero no es lo mismo.

Tuve la suerte de recibir la receta del profe de pastelería de una escuela de repostería, así que salen niquelados. No tienen pérdida. Después de este rollo que os he soltado, os recompenso con la receta: ¡delantales fuera y manos a la obra!

¡Ah! Un último detalle. Necesitamos el molde.Lo encontraréis en Ikea. Dudo que en Suecia conozcan los cubiletes, pero nos viene que ni pintado, ¡oye!

Cubiletes
12 cubiletes

Ingredientes

Para la masa quebrada
  • 200 gr. harina
  • 200 gr. matequilla, temperatura ambiente
  • 50 gr. azúcar (mejor glass)
  • 25 ml. leche
  • aroma al gusto: vainilla, ralladura de naranja o limón (yo le puse esta última)
Para el relleno
  • 250 gr. almendra cruda y pelada (o polvo de almendra)
  • 275 gr. azúcar
  • 2 huevos, L
  • 50 ml. jerez seco o manzanilla
Para decorar:
  • azúcar glass
Método:
  1. Para hacer la masa quebrada, juntamos todos los ingredientes, sin amasar mucho, hacemos una bola, la envolvemos en papel transparente y la dejamos reposar una hora en la nevera. Ahora toca darle al magín.
  2. Medimos nuestro molde. Vemos que tiene 4 cm de altura por 13 de ancho y el culo 4 cm de diámetro. Vale. Apuntamos estos datos si tenemos la memoria débil como servidora.
  3. Mientras nuestra masa reposa para estar bella; engrasamos y enharinamos bien el molde, no queremos que se rompan los cubiletes al sacarlos. Seguimos matando el tiempo con la confección del relleno.
  4. Trituramos las almendras. Ya sabéis que es mejor mezclar el fruto seco con algo de azúcar para que no pierda la grasa en el molde. En otro cuenco, batimos los huevos. Juntamos estos dos ingredientes, les añadimos azúcar y jerez. Revolvemos. Reservamos. ¡No!, ¡no lo pruebes! ¡Sé fuerte! (No como yo).
  5. ¿Ya pasó una hora? Si sí, continuamos. Si no, nos vamos a dar una vuelta por la casa, por la ciudad, leemos algo, regamos las plantas... Sacamos la masa, extendemos sobre superficie enharinada con unos 2 mm. de grosor. Con una regla hacemos rectángulos de 4x13 cm. Además necesitamos los fondos. Si tienes un cortapasas perfecto. Si no, puedes recortar un círculo de 4 cm de diámetro con cartón y usarlo de patrón. Viendo estas líneas os podéis imaginar mi nota de dibujo técnico... pero esa es otra historia.
  6. Forramos los moldes. Uno tras otro, con paciencia y buen pulso. También encedemos el horno a 180ºC.
  7. Llenamos cada uno hasta arriba y los cocemos durante 25 min. Bueno, como siempre, depende del horno, tienen que estar doraditos, así:
  8. Dejamos que se enfríen un poco antes de desmoldarlos. Los colocamos sobre una rejilla. Espolvoreamos con azúcar glass.
Ya sólo nos falta quedar como reinas, porque quien los pruebe pasará a ser vuestro sudbito...

domingo, 30 de mayo de 2010

Sedano

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sábado, 29 de mayo de 2010

Bollos suizos

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¿Queréis probar estos bollos suizos? ¿Desayunar con ellos? ¿Tal vez una merienda dominguera?

La receta aquí.

viernes, 28 de mayo de 2010

Hasta Caces por Fuso la Reina y el parque

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El domingo pasado parece que la primavera, mejor dicho, el verano, nos hizo una visita de cortesía. Ni cortos ni perezosos desempolvamos las bicis. Nuestro plan: peladear hasta Caces, pasando por Fuso la Reina y hacer un pic-nic.

Primera parada obigatoria en la Manjoya, a beber agua y a ver ranas. Decepción, el estanque estaba seco. La mejor mitad dice que es como una bañera. Esta vez alguien ha tirado del tapón. ¡Qué pena!

Luego atravesamos el túnel. Aparentemente lleva un año abierto pero yo no me había enterado. Para mí es nuevecito. Aparecemos en Fuso la Reina:
Hace tiempo intentamos llegar hasta aquí desde el otro lado, pero era un barrizal. De aquella no estaba yo en forma: me resbalaron los pedades y me los clavé en las espinillas. Primero uno, después el otro. Duele una barbaridad. La ruta ahora está toda asfaltada. Es un paseo muy bonito.

Otro de los puntos álgidos, el puente: Por razones desconocidas para mí, hay que bajar de la bici para atravesarlo. A mí no me dio tiempo a leerme el cartel entero, así que fui montada en la bici. El enano nº2 me echó una buena bronca... ¿A que parece la selva amazónica?

Al día siguiente dimos un paseo por el parque. Este debe ser uno de las pocas estatuas que me faltaba fotografiar con mis bástagos encima. Que conste que lo pidieron ellos. Así es como está pensado... y así es como ellos querían ser inmortalizados:¡Imaginación al poder!

jueves, 27 de mayo de 2010

Ensalada de espinacas frescas

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Ahora que ya casi todo el mundo va por la vida sin calcetines, apetecen las ensaladas.

Esta en concreto es muy completa, con añadir un buen trozo de pan está uno cenado, y bien cenado. Lo especial de esta ensalada es el aliño: se usa limón en vez de vinagre y se condimenta con semillas de mostaza que dan un sabor picantillo de lo más sabrosillo.

La receta salió de una revista Burda de los años 90, así que ya llovió. Desde que mi madre la descubrió nos ha acompañado en nuestro devenir. Por supuesto que se pueden sustituir las espinacas frescas por la lechuga que más nos guste, o una mezcla de todas ellas. Imagino que sustituir el salmón por lomo de pato ahumado no debe de quedar nada mal.

Ensalada de espinacas frescas
8 raciones

Ingredientes:
  • 400 gr. espinacas frescas
  • 200 gr. salmón ahumado
  • 4 huevos
  • 80 gr. piñones
  • 6 cucharadas aceite extra virgen
  • 6 cucharadas zumo de limón
  • 2 cucharadas mostaza granulada
  • Sal y pimienta al gusto
Método:
  1. Cuece los huevos. Dales un buen susto con agua fría y reserva.
  2. Corta el salmón ahumado en tiras y reserva.
  3. En una sartén pequeña y plana, dora los piñones a fuego medio. Reserva.
  4. Sólo nos queda hacer el aliño y juntarlo todo.
  5. Mezclamos aceite, zumo de limón y semillas de mostaza, agitamos. Corregimos de sal y pimienta al gusto.
  6. En una ensaladera colocamos las espinacas, salmón en tiras, huevos en trozos y piñones. Lo rociamos todo con el aliño y con un buen trozo de pan¡al ataque!