domingo, 27 de junio de 2010

Ironman Niza

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A partir de ahora, mi mejor mitad pasa a denominarse IRONMAN.

sábado, 26 de junio de 2010

Niza

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viernes, 25 de junio de 2010

Bizcocho de azúcar moreno

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Queridos navegantes internautas:

A estas horas estoy metida en un coche rumbo a Niza, junto con los enanos, mi mejor mitad y la mitad de todas mis pertenencias. Estaré diez días alejada del horno, que no del fogón, y cargando las pilas al sol (espero).

No quería irme sin dejaros este delicioso bizcocho. Aunque es un bizcocho bastante grande, duró cuatro días. No le dieron tregua: ni por la mañana ni por la tarde. Y es que el azúcar moreno está de miedo, ese aroma de caramelo, esa consistencia jugosa, sabrosa...

Bizcocho de azúcar moreno

Ingredientes:
  • 375 gr. harina
  • 1/2 cucharadita levadura química
  • una pizca de sal
  • 240 ml. leche
  • 300 gr. mantequilla (claro, así no es de extrañar que esté taaaaaaaaaaaaaaan rico)
  • 600 gr. azúcar moreno (del no refinado, de venta en el corte inglés o en tiendas de dietética)
  • 100 gr. azúcar (es mucho azúcar...pero no os preocupeis, los dientes no se caerán)
  • 5 huevos, tamaño L
Método:
  1. Mezcla harina, sal y levadura química. Reserva.
  2. Bate la mantequilla (que debe estar a temperatura ambiente) hasta que comience a blanquear. Añade el azúcar moreno en tres veces, el blanco a continuación.
  3. Incorpora los huevos, uno a uno.
  4. Enciende el horno a 160º C y prepara un molde con agujero: úntalo con mantequilla y espolvoréalo con harina.
  5. Añade a la mezcla anterior harina y leche intercalándolas hasta obtener una crema. No hay que pasarse batiendo, porque obtendríamos un ladrillo en vez de un esponjoso bizcocho.
  6. Cuécela durante una hora y diez minutos o hasta que un palito insertado salga limpio.
Si consigues que dure más de cuatro días ¡enhorabuena!

miércoles, 23 de junio de 2010

La Mastercard

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El pasado mes me caducaba la mastercard. Pocos días antes de que la fecha de caducidad llegara, mi banco me mandó la nueva tarjeta.

Según la carta, podía dar de alta mi nueva y reluciente tarjeta en cualquier cajero, asicomo por teléfono.

Me voy al cajero, introduzco la sudodicha, espero. Me topo con el siguiente mensaje:

con esta tarjeta no puede realizar este tipo de operaciones

Vale. Leí la carta mal. Llamo por teléfono. Me identifico. Me preguntan de todo, casi, casi doy mis medidas. Esto parece un videojuego. Voy superando niveles. La encantadora voz de la teleoperadora me pide las cifras 3 y 5 de mi contraseña para entrar en el banco por internet. No sé de lo que me habla. Para comprobar que yo soy yo y no otr@, me hace aún más preguntas. Esto es peor que una oposición. Decido colgar e intentarlo con mi mejor mitad a mi vera, que me vaya chivando las respuestas. Misión cumplida: la tarjeta está activada.

Siguiente jornada, me dirijo al cajero. Mensaje:

con esta tarjeta no puede realizar este tipo de operaciones

Esto ya me mosquea. Entro en la sucursal. Le cuento mi vida a una señora. Entra en la base de datos. Todo está en orden. Llama por teléfono a no-sé-quién. Conclusión: hay que destruir el "plástico" y pedir otro.

Pasan los días. Mi nuevo plástico llega. Entre medias, me rompo unas fibras del gemelo derecho. Llega la tarjeta. La activo directamente por teléfono. Ya me sé las preguntas y las respuestas. Mi mejor mitad la prueba en el cajero:

con esta tarjeta no puede realizar este tipo de operaciones

¿Por qué a mí?

Pasan más días. Me arrastro penosamente con la pata tiesa hasta la sucursal. Le cuento mi vida a otra señorita:

yo: S.O.S. ¡No tengo dinero!

señorita: no tiene activada la tarjeta

yo: la activé por teléfono hace dos días.

señorita: ¡ah! Es que este plástico no es la renovación del antiguo, sino un contrato nuevo...

yo: ???????????????????

señorita: ... hay que activar la tarjeta desde aquí.

yo: pues en la carta ponía que se podía hacer en cualquier cajero... (vamos, que el banco me cambia el contrato sin avisar y encima me penalizan).

señorita: espere 24 a 48h. Si no funciona tiene que ir a su oficina (en el quinto pino) a firmar un nuevo contrato.

yo: señorita, yo no estoy pa' caminar.

señorita (reticente): entonces ya lo pido yo por teléfono.

Me reincorporo al trabajo. Voy al cajero al lado del curro. Con mano temblorosa, introduzco la tarjeta en el cajero. Espero:

con esta tarjeta no puede realizar este tipo de operaciones

¡Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!

Entro en la sucursal. Vuelvo a contar mi vida. Vuelven a llamar por teléfono. No hay nada que hacer. Hay que pedir un nuevo contrato.

Resumiendo: no tengo mastercard desde hace un mes. Vivo como a mediados de los ochenta: tengo que ir al banco a sacar dinero en ventanilla. ¡Porca miseria!

martes, 22 de junio de 2010

Jack London

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Colmillo Blanco
La llamada de lo Salvaje

Dos libros por el precio de uno. ¿Por qué? Porque en mi versión vienen juntos. Tiene sentido. Son las dos caras de la misma moneda.

No me han gustado. No es nada personal. Simplemente, he llegado tarde a estos libros. Hay clásicos para todas las edades y hay clásicos juveniles. Estos libros encajan en esta descripción. Glorificación de la naturaleza, unos protagonistas fuera de lo común: grandes, fuertes, nobles, inteligentes, capaces de superarse a sí mismos y a su especie; aventuras épicas... creo que estoy de vuelta de esto.

Además el estilo de Jack London no me ha entusiasmado. Rebuscado, machacón, hiperbólico.

Dicho esto, creo que si lo hubiera leído cuando tenía 13 años me hubiera encantado. Hubiera sentido el frío del hielo, el cansancio de las travesías, la crudeza de Alaska.

Me parece que se lo voy a pasar al enano nº2.

Y vosotros, ¿lo habéis leído? ¿Cuándo? ¿Os gustó?

lunes, 21 de junio de 2010

Risotto Primavera

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Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de junio nos invita a preparar todo un clásico de la comida tradicional italiana, un Risotto de verduras.El risotto es una especie de arroz meloso italiano. Adquiere su cremosidad al remover constantemente durante su cocción y añadirle mantequilla o nata y queso rallado al final de la misma. Se puede hacer simplemente con azafrán (milanesa) o con los tropezones que se nos ocurran. Resulta una combinación muy atractiva: la cremosidad del queso y mantequilla, con el crujido del arroz y verduras al dente.

Teniendo excelentes productos en nuestra tierrina, ¿por qué no usarlos? Esta es mi versión españolizada de este plato italiano: risotto de verdura verde.

Risotto Primavera
6 raciones

Ingredientes:
  • 400 gr. arroz bomba
  • 1 1/2 caldo pollo (me sobraron 200 ml.)
  • 100 gr. queso curado de oveja, rallado
  • 50 ml. aceite oliva extra virgen
  • 60 gr. mantequilla
  • 1 cebolleta
  • 1 puerro
  • 150 gr. guisantes
  • 150 gr. espárragos verdes, sin el último tercio del tallo
  • 150 gr. judias verdes, frescas
  • 150 ml. vino blanco de Rueda
  • 1 limón, zumo y ralladura
  • perejil picado
  • pimienta
Método:
  1. Pon el caldo a calentar, necesitas que esté caliente a la hora de echarlo sobre el arroz.
  2. Pica cebolleta, puerro. Reserva. Corta las judias verdes y los tallos de los espárragos. Reserva las puntas a parte.
  3. En una cazuela ancha y baja, pon el aceite a calentar. Rehoga cebolleta y puerro a fuego medio. Cuando estén transparentes, añade el arroz sin haberlo lavado previamente. Rehoga uno o dos minutos, hasta que esté medio transparente.
  4. Añade el vino y la ralladura del limón. Deja que se evapore un poco.
  5. Añade los tallos de espárragos y comienza a incorporar el caldo de pollo poco a poco. Debe de cubrir el arroz un poquito. Remueve constantemente.
  6. Pasados unos cinco minutos añade guisantes, las judías verdes y el zumo del limon. Continúa añadiendo caldo según se vaya absorviendo y removiendo a menudo.
  7. Pasados otros cinco minutos añade las puntas de espárrago, perejil picado y pimienta recién molida si se desea. Deja que cuezca a fuego medio unos 5 min. más, en total unos quince min. El arroz sigue cocinando cuando se retira del fuego, por lo que es mejor que esté un poco caldoso y durillo.
  8. Incorpora la mantequilla y el queso rallado cuando ya esté lejos del fuego, removiendo constantemente. Deja reposar unos minutos antes de servir.
  9. Sirve inmediatamente, adornado con algo de perejil, lascas de queso curado de oveja y pimienta recién molida.
Nosotros nos lo comimos con un simple huevo frito. Estaba ¡ummmmmmmmmm!

jueves, 17 de junio de 2010

Galletas de avena

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Me encanta la avena. En todas sus formas. Deben ser reminiscencias de mi bebetazgo.

He probado muchas recetas de avena para galletas. Todas ricas. Todas impresentables. No sé porqué pero se esparramaban, se troceaban, se deshacían.

La búsqueda ha terminado. ¡Aleluya! No me preguntéis de dónde saqué la receta. No me acuerdo. Debe ser la edad. Lo siento.

Estas galletas tienen la consistencia ideal, el grosor óptimo y del sabor, ¿para qué os voy a hablar? Están de muerte. Además, hay que consolarse de la derrota de ayer contra Suiza. Creo que Luis Aragonés sabía sacar más de nuestros futbolistas... pero eso es otra historia.

Galletas de avena
36 galletas

Ingredientes:
  • 100 gr. mantequilla
  • 115 gr. azúcar moreno
  • 50 gr. azúcar
  • 1 huevo, tamaño L
  • 95 gr. harina
  • 1/4 cucharita bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharita sal
  • 180 gr. copos de avena
  • 50 gr. nueces, troceadas
Método:
  1. Bate mantequilla y los azúcares hasta que esté cremosa.
  2. Añade el huevo. Si quieres aromatizar las galletas con vainilla, raspadura de limón, naranja, canela, o lo que se te pase por la cabeza, este es el momento.
  3. Combina harina, bicarbonato y sal. Incorpóralo a la crema de mantequilla.
  4. Añade los copos de avena y las nueces sin revolver mucho. (a mí me gusta tostar las nueces antes, el aroma es más intenso. Entonces hay que hacerlo con tiempo, para que puedan enfriarse).
  5. Deja que repose en la nevera una hora por lo menos. Enciende el horno a 180º.
  6. Haz bolitas con la masa y disponlas sobre una placa de horno forrada con papel sulfurizado o lámina de silicona. Aplástalas un poco con la cuchara.
  7. Cuécelas durante unos 10 min.
Y esta es una galleta por dentro. A ver quién es el guapo que puede comer sólo una ¿eh?