jueves, 7 de octubre de 2010

Il Trovatore (Verdi), ensayo general en el Campoamor

16 comentarios
Imprime esta entrada Ayer calleron a última hora en mi poder unas invitaciones para ir a ver el ensayo general de esta obra. Un regalito así no se puede despreciar. Preparamos la cena de las fieras anticipadamente, les dimos instrucciones precisas que por supuesto ignoraron y para allá que nos fuimos.

Es la primera vez que asisto a un ensayo general de ópera (y quizá la última, ¿quién sabe?). El ambiente es totalmente diferente. Un teatro medio vacío a media luz, un puñado de espectadores privilegiados, los directores del espectáculo en medio del patio de butacas con su mesa y su linterna, el fotógrafo (otro privilegiado) disparando sin parar, la orquesta y su director en vaqueros... Si en algún momento de la representación alguien hubiera gritado "¡stop!" "¡eso no es así!" "¡da capo!", mi felicidad hubiera sido completa.

Al principio la desnudez del escenario me chocó. Estoy acostumbrada a los decorados minimalistas, pero para este van a tener que inventarse nuevos concepto. Es el no-decorado. Luego el torbellino de emociones sin pulir te va atrapando, personificado en las excelentes voces y representaciones de Dalibor Jenis (Conde Luna-barítono), Hui He (Leonora-soprano), Elisabetta Fiorillo (Azucena-mezzosoprano) y Walter Fraccaro (Manrico-tenor) y comprendes la desnudez del escenario: todo el dinero ha sido invertido en los cantantes. Y yo lo aplaudo. Con las orejas si es preciso.

Aún ahora, mientras escribo esto y rememoro, se me eriza la piel. El espectáculo comienza espectacularmente y así termina también. No hay obertura, ni falta que le hace.

Y después de este torbellino de pasiones en estado puro yo me pregunto: ¿realmente los seres humanos fuimos alguna vez así (en un tiempo no muy lejano) y se nos ha vuelto la sangre aguachirri o es una visión romántico-exagerada de hasta donde podemos llegar si nos dejamos llevar? Me quedó un poco larga la preguntita.

Total, que al final acaba una sobrecogida de tanta belleza, tanta poesía y tanta maldad humana. Apoteósico.

16 comentarios:

Luis says:
jueves, 07 octubre, 2010

Suerte tienes zagala... envidia sana tengo... Besis

Conguito says:
jueves, 07 octubre, 2010

Sí, Luis, fue suerte con mayúsculas.

Besotes desde la capital

mlsx says:
jueves, 07 octubre, 2010

Enhorabuena, conguito.

40añera says:
jueves, 07 octubre, 2010

Es un lujazo enorme, que suerte yo quieroooooooo!!!!!
Un besote

Una pulga más says:
jueves, 07 octubre, 2010

Nunca estuve en una ópera, tan sólo fragmentos que escucho en casa, a pequeñas dosis. Me imagino que nada que ver con el directo.
Me alegro que lo hayas disfrutado
bsines

Conguito says:
jueves, 07 octubre, 2010

Gracias, eme-ele-ese-equis y bienvenido.

Conguito says:
jueves, 07 octubre, 2010

Y que lo digaaaaaaaaaaaaaaaas, Cuanren! Debe ser la influencia positiva de mi próximo cumple.

Besotes

Conguito says:
jueves, 07 octubre, 2010

Hola Pulguilla! La ópera en directo y la enlatada no tienen nada que ver, es como oír una obra de teatro por la radio.
Esta en particular es maravillosa. Creo que te encantaría.

Besín

Mery Jane says:
jueves, 07 octubre, 2010

Yo fui alguna vez a ensayos de ópera cuando estaba en el instituto, al Campoamor. Lo organizaba todo nuetra profe de música.

A mí siempre me ha gustado mucho la ópera, se me eriza la piel sólo de escucharla; mi favorito es Nabucco, también de Verdi, el coro de esclavos hebreos.

http://www.youtube.com/watch?v=776StGZxDnU

Yo fui a ver esa misma ópera a los cines de Parque Principado el año pasado, emiten en directo desde diferentes teatros del mundo; suerte has tenido de verlo en vivo, tiene que ser emocionante.

Ayer te mandé un correo. ¿Lo recibiste?

Tordon says:
jueves, 07 octubre, 2010

Con esta entrada -como con las de galletas- también se me hace la boca agua, estimada Congui.
Menos mal que ya se acerca el día de la representación, ya que, en caso contrario, no podría soportar un pavoroso ataque de envidia...

Besotes

la brujita de jengibre says:
viernes, 08 octubre, 2010

Te pasaste con esta entrada!!! debe ser un gran placer escuchar esta óopera.
Un abrazo desde Chile
Edith
La Brujita

Conguito says:
viernes, 08 octubre, 2010

A mí también me ha gustado la ópera desde siempre, MJ. Tengo una asignatura pendiente con Wagner. Cuando tenía unos 13 años fui al Campoamor a ver una (no me acuerdo del título). El tenor era malísimo. Quedé traumatizada.

Il trovatore fue maravilloso.

Ayer recibí un comentario en arcoiris que contesté, pero ningún correo. Mándamelo otra vez, porfi: annickinha@gmail.com

Conguito says:
viernes, 08 octubre, 2010

La paciencia es una virtud, querido Presi.

Ya esta noche podrá disfrutar de esta ópera. Espero impaciente su resumen.

Besos

Conguito says:
viernes, 08 octubre, 2010

¡Hola Brujita!

Fue una pasada. No sólo la ópera, que fue magnífica, sino el ambiente totalmete diferente a lo habitual. Más íntimo.

Besos

Jose says:
viernes, 22 octubre, 2010

Saludos Conguito.

Cuando puedas, edita la entrada y cambia la "ll" por la "y", no vaya a ser que se queden calladas y no caídas las entradas del ensayo.

Supongo que no me gusta la ópera porque no he visto ninguna en directo. Lo único que se le parecía fue un oratorio en la iglesia de San Pedro, junto a la playa de San Lorenzo (lógico lo del oratorio, ¿no?), y no me gustó, quizás porque estaban todos quietecitos cantando a grito pelado.

Sí me gusta la música clásica, pero sin voz que la acompañe. ¡Es lo que hay!

Besos.

Jose.

Conguito says:
sábado, 23 octubre, 2010

Saluditos, Jose

A mí me gusta la ópera desde siempre, pero soy muy clásica, nada de modernidades, que ahí sí que gritan. Pero sólo me gusta en directo, ya ves.

La música clásica, en cambio, me gusta en directo y enlatada. Cada vez más. Estoy cansada de siempre la misma matraca en música y en discusiones así que radio nacional clásica es mi oasis.

Besos