martes, 8 de septiembre de 2009

Triatlón en Gijón

8 comentarios
Imprime esta entrada Lugar: playa del Arbeyal, Gijón
Organizador: Club de natación Santa Olaya
Modalidad: Sprint (750 m. nadando, 20 km. en bici, 5 km. corriendo). Campeonato de Asturias
Día: 6 septiembre
Hora: 11:00 (sobre el papel)

Para allá nos fuimos. Mientras mi sufrida mejor mitad se preparaba para la prueba (hemos
descubierto que embadurnarse de aceite de bebé ayuda a enfundarse en el neopreno a la vez que protege la piel de roces desagradables), los enanos practicaban su particular versión triatleta:
Lo sensato es llegar dos horas antes del bocinazo de salida. ¿Por qué? Preparar el material y darse de alta lleva su tiempo:
  1. Recoger el dorsal, gorro y pintar número (104 en este caso)
  2. Preparar tu equipo en boxes: bici, diversos playeros, casco, dorsal...
  3. Comprobación del equipo en boxes: ¿está todo correcto? ¿funcionan los frenos? ¿el casco está homologado? ¿tienes licencia?
Llega el momento de meterse en el neopreno. No es una tarea fácil. Es una segunda piel. Pero la ayuda inestimable de la enana nº1 y el aceite obran maravillas:
Finalmente, ¡estamos dentro!

No se puede retrasar más, es hora de meterse en el mar. La marea estaba extraordinariamente baja, por lo que esta vez la prueba de natación comenzó en el agua en lugar de en la orilla para entrar corriendo, como es tradicional. Las piedras resbalaban y estaban afiladas. Había que ir con cuidado para no estropear el traje de neopreno.
Las chicas tienen un gorro amarillo, los chicos morado. Como anteriormente mencionado, se debía comenzar a las 11:00. Después de unos malentendidos "que si primero salen los chicos, que no que las chicas, la barca tiene que ponerse en posición, los de la cruz roja también..." por fin a las 11:15
chupinazo de salida. Primero las chicas con diez minutos de ventaja.Ahí están, bajo de las flechas amarillas, avanzando lo que me parece a mí penosamente, pero seguro que dándose mucha prisa.

Los chicos en su impaciencia se iban desplazando hacia la boya. Ganaron unos cuantos metros... hasta que al fin llegó el momento,
135 tíos dándole con furor a piernas y brazos.

Unos minutos después los más rápidos estaban subiendo la rampa hacia la bicicleta. La primera transición. Además de las dificultades inherentes la rampa resbalaba. Más de uno dio con el esqueleto en el suelo. No mi héroe. No, él desarrollo una técnica antigua pero innovadora: usar manos y pies para salir del agua:
Tengo que decir que hemos mejorado mucho en la transición. De aquellos tiempos de salir caminando, secarse los pies dedo a dedo y ponerse calcetines no queda nada.
Entrada en boxes para hacer el cambio ya medio desnudo.
Una media hora larga más tarde mi héroe regresa. La velocidad es de vértigo. En este tipo de triatlón vas a tope todo el tiempo.
Llega la segunda transición: bajarse de la bici, quitarse el casco, cambiarse de playeros, girar el dorsal: a correr. Tardo mucho más en escribirlo que en presenciarlo.
"Sólo" quedan cinco quilometrinos de nada para acabar con la tortura. En este caso: tres vueltas al circuito ideado por los organizadores.

A la hora y veintiocho minutos del chupinazo de salida mi mejor mitad entra en la meta. El primer triatlón de la temporada, superado.
El trágico accidente sufrido en marzo es una sombra lejana: mi héroe levanta el brazo derecho sin problemas.

8 comentarios:

Tordon says:
martes, 08 septiembre, 2009

¡Qué magníficos recuerdos me trae su entrada de hoy, estimada Conguito!
Porque yo también fui triatleta (de los malos , que conste).Recuerdo -como usted señala-las dificultades que entraña embutirse en el neopreno. Y también-¡como no! lo que se me atragantaba la última fase de carrera (yo provenía del ciclismo).Pero a lo más que llegué, fue a correr alguna prueba de 3/80/20 (en aquella época se llamaban tipo B), y siempre me quedé con las ganas del Ironman de Hawai.
¡Qué tiempos aquellos!
Y lo que es peor ¡qué lejanos!
Bss
PD: Felicite a su media naranja:En las fotos se le ve en buena forma.

Conguito says:
martes, 08 septiembre, 2009

Mi más infinita admiración: nada más y nada menos que un doble olímpico (es como se llama hoy al tipo B). Eso es lo que le espera a mi media naranja el domingo que viene, en Sanabria. Iremos todos pero temo que no habrá reportaje, alguien tiene que quedarse con los enanos... bueno, ya veremos.

No existen triatletas malos, sólo que todos están locos. El simple hecho de querer participar y entrar en meta ya es una hazaña en sí.

Si me permite la indiscreción: por ¿qué lo dejo?. Digo, lo bonito del triatlón es que ves hombres y mujeres de todas las edades, desde 16 hasta 99 como los juegos reunidos geyper...Por cierto, ya no hay que irse hasta Hawai, el ironman más duro es el de Lanzarote.

A veces juego con la idea de apuntarme, pero creo que sería incapaz de caminar sobre todas esas piedras llenas de algas y además...¿quién iba a hacer las fotos entonces?

Besos

Anónimo says:
miércoles, 09 septiembre, 2009

Lo primero ENHORABUENA! a tu mejor mitad por conseguir terminar... Para mí admirable.
En segundo lugar felicidades a ti por el reportaje tan bonito y que refleja fenomenal lo alli acontecido.
Un besazo enorme y animo para la próxima. (Saca alguna foto porfa).
E.

Madrina E. says:
miércoles, 09 septiembre, 2009

Pinché mal en el anterior comentario y salio como anónimo peero soy yo.
E.

Conguito says:
miércoles, 09 septiembre, 2009

E. tú siempre tan positiva. Gracias, gracias, gracias y a ver si quedamos para vernos pronto.
Besos

Impasse says:
miércoles, 09 septiembre, 2009

Bonito reportaje, buen texto, gran azaña por parte del triatleta. Felicidades a los dos y a toda la familia

lunatica says:
miércoles, 09 septiembre, 2009

Felicidades, a Tu mejor Naranja y a ti por ser excelente reportera.

Conguito says:
miércoles, 09 septiembre, 2009

Muchas gracias a todos por los amables comentarios. Haré llegar a mi héroe todas vuestras felicitaciones.

Besos