domingo, 7 de junio de 2009

Hannah Montana

2 comentarios
Imprime esta entrada Ayer fuimos al cine. El enano nº3 quería ir a ver Terminator no-sé-qué (nº2 dos me informa que es Terminator salvation y me exige una rectificación) por su cumple. La tercera entrega de esta peli colmó mi paciencia. No más Terminator, ¡por fa! La enana y yo nos rebelamos. Nos metimos, un poco a la aventura, en Hannah Montana. Nos encantó. Salimos con la sonrisa colgada en los labios. Es un musical. De los de antes. Cualquier excusa es buena para ponerse a cantar y bailar. ¡Qué pena que no sea así en la realidad! ¡Todo sería tan entretenido! Me imagino en ventanilla explicando los formularios con gorgoritos...o de repente a la frutera haciendo malabares con las peras...

El argumento es descabellado. Un cuento de hadas, de los que a mí me gustan. Con principio, medio y final feliz. Todo el mundo sonriente, simpático y atractivo; sino físicamente, por su personalidad.

A pesar de la sencillez del argumento, cuando la protagonista estaba ahí, que si renuncio a mi doble vida, que si no; me puse a pensar. Pues sí, todos tenemos varios papeles en nuestras vidas, somos compañeros de trabajo, hijos, padres, hermanos, amigos, conocidos, lo que nos gustaría ser... Al principio de nuestras vidas, la situación nos fuerza a ser unos u otros. Con el tiempo, la experiencia, la edad, nos da la oportunidad de escoger lo que nos gusta de cada papel y recombinarlos para crear un nuevo yo, el yo maduro. Estoy convencida de que elegimos lo que queremos ser y representar. Lo que a la protagonista le sale de perlas, como se dice en el principio de la cinta, es quedarse con lo mejor de cada mundo. ¿No sería maravilloso si todos pudiéramos?

2 comentarios:

Tordon says:
lunes, 08 junio, 2009

Pues ayer mismo, la familia Tordon, también se chupó de cabo a rabo la ensalada de tiros de Terminator.

¡Y sin rechistar!

Aunque no me extraña que les guste: Esta peli es como sus juegos de ordenador , pero a lo bestia.

¡Es usted una desertora!

Conguito says:
miércoles, 24 junio, 2009

Reconózcalo, Tordón: Hannah le hubiera apetecido mucho más...